Motivos habituales de consulta
- Móvil y videojuegos que se han comido el sueño, los estudios y la vida familiar.
- Cambios de conducta bruscos: aislamiento, irritabilidad, desafío constante.
- Bajón del ánimo, desmotivación total, dejar de quedar con amigos.
- Ansiedad ante los exámenes, el instituto o las relaciones.
- Conflictos en casa que escalan y que ya no sabéis cómo frenar.
Cómo trabajamos con adolescentes
Con adolescentes, la mitad del trabajo es el vínculo. Sin sermones: un espacio donde pueda hablar sin sentirse juzgado.
Trabajamos con el chaval y con vosotros: pautas concretas para casa, límites que se sostienen y menos guerra diaria.
Sin demonizar la tecnología: se trabaja el uso, lo que tapa y lo que sustituye, con objetivos realistas.
Con psiquiatría dentro del centro, y con el instituto si la familia lo pide.
Preguntas frecuentes
Mi hijo se niega a ir al psicólogo. ¿Qué hacemos?
Empezad vosotros. La primera visita puede ser solo con los padres: os orientamos sobre cómo plantearlo y, muy a menudo, el adolescente acaba viniendo cuando deja de vivirlo como un castigo.
¿Estaré informado de lo que se habla en las sesiones?
Os contamos la evolución y las pautas para casa, protegiendo a la vez el espacio de confianza del chaval, que es lo que hace que funcione. Ese equilibrio se explica claramente el primer día.
¿A partir de qué edad atendéis?
Trabajamos con adolescentes y con sus familias. Cuéntanos la edad y el caso al pedir la primera visita y te confirmamos el encaje antes de venir.